Por si acaso no pregunto. Si no pregunto no sé y si no sé no hago nada. No saber no me hace responsable. Por si acaso no pregunto, a ver si descubro algo que no me queda cómodo y no me es grato. Por si acaso no pregunto, porque al preguntar me hago cómplice; no importa de qué. Cómplice es culpable, solo porque es no ser inocente. Por si acaso no pregunto y no me podés hacer cargo de nada, porque si no sé no pasa y si pasa, seguro alguien más lo resolverá. No ser parte del problema, pero tampoco de la solución. Esa es la idea y entonces por eso, por si acaso no pregunto. Porque las cosas pasan rápido y hasta parece que no pasaran si uno nunca, jamás dice ni pregunta nada.
Escribo porque me libera y me sana. Porque soy más yo en cada palabra. Porque cuando en la vida me pierdo, escribiendo me hallan.